martes, 3 de enero de 2012
Maus: Usted no deberia leer esta historieta
Will Eisner nos hace notar en (si no recuerdo mal) La Narracion Grafica que el dibujo de Maus es desprolijo, poco planificado, la perspectiva tiene problemas, carece de preciosismos. Esto es absolutamente intencional. Art Spiegelman cuenta el horror desde el dibujo. La sensacion es que la propia historieta estas hecha por un prisionero de campo de concentracion. Este dibujante hipotético dibuja a escondidas. Esconde los papeles en un pozo. Usa trozos de carbon para dibujar. Desde el dibujo, estamos atrapados. Otra cosa que logra el autor es obligarnos a leer. Lo poco virtuoso del dibujo nos lleva leer. Y cuando empezamos a leer por la mitad hay que seguir. De todas formas, leer Maus es algo que no es facil.
Art nos cuenta hasta el mas mínimo detalle de los que paso las entrevistas cuando iba a ver a su padre para que le cuente sus recuerdo del holocausto. Estos momentos cortan el clima opresivo, pero al mismo tiempo nos transmite lo cotidiano que resultaba en su vida el holocausto. Solo falta que Vlader le cebe mates a Art. El viejo hace sus cosas mientras nos cuenta como mueren niños, ancianos, lo hiere el hambre y el frio, lo encierran en gethos, se esconde en espacios de dos por dos, cuenta las carencias de la vida cotidiana en Auswitch. Mientras hace ejercicio en su bicicleta fija nos dice como simpleza como nada se supo nada mas de los que estuvieron del otro lado de un alambrado. Art se siente molesto cuando las peleas de Vlader y Mala interrumpen el relato de su padre que es lo que en el fondo le interesa sacarle. Nuestros mayores nos entregan siempre una coleccion de historias familiares. Art recibe esos cuentos, pero son los mas horribles cuentos.
Todo este ambiente familiar llena la historia de cuestiones costumbristas. Tiene momentos de sitcom. Algunas viñetas parecen acompañas de los redoblantes que rematan las salidas jocosas de un viejito un poco gaga, que unos segundos antes nos describio (y el dibujante nos mostro) a amigos y conocidos ahorcados de una plaza publica.
El Escritor escribe la historia de como el Padre del Escritor de cuenta al Escritor como fue ser judio polaco antes y durante la segunda guerra mundial. Maus es una autodiseccion del escritor. Spiegelman ni intenta no ser subjetivo, y desde alli logra una acabada objetividad. Muestra a su padre miserable, obtinado, obsevido, mal humorado, egoista, racista, pusilanime, debil, cruel, insensible, terco, especulador, avaro, desconsiderado. No trata de ensalarlo. No lo demoniza. Simplemente consigna hechos. El insert de la historieta de la juventud de Spiegelman nos muestra termina de explicar esa otra historia que esta abajo. La que vino despues. La del sobreviviente.
Además de una forma de buscar una forma de mas o menos original para este articulo, leer Maus es malo para el lector. El lector sufre las contradicciones que el escritor siente frente a su padre y su propia vida. El lector ve impotente como Spiegelman padre y su familia pierde sus derechos civiles, luego sus derechos comerciales, luego los de las subsistencia, luego a la higiene, a la alimentacion, a la familia, al espacio fisico, luego a la vida. Me cuesta creer que alguien no encuentra alguno de sus miedos hechos una realidad la vida de Vlader. Pero el espanto es que todas las desgracias por las que pasan no son de ninguna manera una redencion. Vlader siguio su vida, con el campo de concentracion detras de el, pero sin ese final feliz que muchas de las historias de la vida real que a occidente tanto le gusta contar. Vlader no se convirtio en un gran pensador, o un activista de los derechos humanos, o un filantropo, o invento el metodo Pilates. La peor conclusion que uno saca de Maus es que “Lo que no te mata, te fortalece“ es falso. Vlader cambio totalmente y no lo hizo en nada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario