lunes, 9 de enero de 2012

Ticonderoga: Norteamerica por italo-argentinos


Un joven Pratt llego a Buenos Aires en 1949. Tenia 22 en ese momento y 29 cuando empieza Ticonderoga (ya venia trabajando con Oesterheld desde el 52). La etapa de colaboración entre Pratt y Oesterheld es interesante por que de alguna manera estos trabajos marcan a Pratt con una de las características que tiene su producción posterior y que transmitió luego a todo el comic europeo: El comic histórico y exhaustivamente documentado. Este detalle no solo esta en los especifico de los datos históricos y lo geográfico. HGO y Pratt deben haber trabajado bastante recolectado datos culturales sobre los habitantes originarios de norteamericanos. A esto se agrega un detalle que al lector actual se le puede escapar. Los “indios” no están estereotipados. No son esa version infantilizada que tanto gustaba al western, donde los originarios “malos” son tontos y crueles, y los “buenos” son tontos e ingenuos. Los de Ticondegora son honorables, ingeniosos, sabios. Pratt los dibuja imponentes, temibles. No son gente de labios gruesos pintados de colores y llenos de plumas. Los hurones son asesinos casi infalibles. El europeo en general busca alianzas con ellos, les tiene miedo. Los heroes pasan la mayor parte del tiempo tratando de no tener problemas con ellos o huyendo de ellos. Todo esto hoy no es novedad. Pero en 1957 era progresismo. Seguramente algun antropologo en pantuflas dira que igualmente son los europeos los que se llevan las palmas en la historia. Coincido. Igualmente insisto es el 57. Al norteamericano blanco les llevo 20 años mas empezar a revalorizar su tradicion de originaria. Y todavia hoy no creo que los derechos de los navajos sean muy respetados.

Da la sensacion de HGO escribe plantea sus historias con un planteo inicial. Busca un conflicto y un ambito donde ponerlo. Entonces empieza a contar. Desde aqui no hay plan. La historia y los personajes van apareciendo. Creciendo, formandose y, tambien, desapareciendo. Esta forma me recuerda un como un chico de 9 o 10 años escribe una historia. Esto que suena a desprecio es un elogio. La historia esta viva, los personajes estan tan sorprendidos como el lector. Cuando el narrador nos decia al final del episodio, con tono ominoso “No podiamos imaginarnos lo que estabamos por entrefrentar” el unico que parece saber de que se trata del anciano Caled, ni el mismo HGO debia tenerlo muy claro.

Si la historieta esta dibujada por Pratt, obviamente se tiene que hablar del dibujo. Pero vale la pena hablar de la gracia y simpleza de la linea de Pratt? O vale la pena hablar de la belleza de los paisajes (donde el hecho de que la publicacion sea en blanco y negro solo es una anécdota. )? O se deberia homenagear las famosas aguadas de que Pratt y Dexter usaron con tanta calidad? Bueno... si. Vale la pena. Pero voy a pararme en Gisela Dexter. Poco se sabe de ella. Fue ayudante de Pratt en Ticonderoga. He leido que fue amante de Pratt y hasta es la inspiracion de Pandora Groovesmore (la chica de la primera historia de Corto Maltes, La Balada del Mar Salado). Cuando Pratt deja la serie ella la continua. Al principio con poca calidad. Casi se puede ver el trazo dudoso y el apuro por llegar a la entregar a tiempo. Despues se va asentando, va olvidando la sombra de Pratt y toma su propia identidad y forma. Me causa mucha curiosidad de esta chica. Que habra sido de ella? Como dijo mi mujer cuando la conte esta historia como otra curiosidad romantica de la historieta argentina, y con una perspectiva de genero que yo suelo no tener: “Pobre mina. Es alguien bastante importante y nadie sabe quien es”. Tiene razon.

Ticonderoga tiene claramente dos momentos. La primera esta muy relacionada con el hecho historico dispara los recuerdos de Cal. Pero en cierto punto la historia toma otros caminos y por esto, el propio narrador de la historia va desapareciendo. HGO le resultaba molesto para contar lo que tenia que contar de del trio aventurero y como corresponde tira a la basura la idea original y sigue con sus cuentos.

Hay un episodio que me llamo la atencion. En cierto episodio nuestros heroes se encuantran con un asentamiento de españoles coloniales perdidos. Es un obvio y casi inevitable homenaje a “Tarzán y el imperio perdido” y las ciudades de Castrum Mare y Castra Sanguinarius (http://en.wikipedia.org/wiki/Tarzan_(book_series)#Tarzan_and_the_Lost_Empire_.281928.29).

Otro detalle divertido es que en el ultimo episodio que dibuja Pratt termina con un gancho donde de Cal se pregunta del destino de sus compañeros. La respuesta queda en suspenso. Es casi un chiste interno sobre que el propio protagonista de la historia quien se haria cargo de su futuro.

Ticonderoga es una historia para leer cuando uno es chico. La transmicion que logra realizar de los bosques canadiences o las planicies americanas es el tipo de cosa que alguien recuerda toda la vida. Cuando mi hijo cresca un poco mas se la voy a leer. Me dio muchisima envida los que Fontanarosa dice en su breve articulo sobre Ticonderoga. Lo que me lleva a la edicion que estoy leyendo.

En la biblioteca de la historieta que hace un par de años publico Clarin sorprende la recopilacion (creo yo que completa) de Ticonderoga. Este tomo incluye hasta el material adicional como ilustraciones de Pratt sobre los unifomes que se ven en la historia, las costumbres de las tribus que aparecen y hasta las instrucciones para hacer un teepe. Al trabajo de recopilacion y recuperacion tiene una introduccion sobre el trabajo de Pratt escrita por Fontanarosa (donde dice las mejores cosas que se pueden decir es esta historieta). Igualmente, y como es casi inevitable, todo este trabajo tiene el problema de que el dibujo se pierde en paginas diminutas y una calidad de edición que deja al dibujo todo empastado.

No voy a decir ninguna verdad revelada: El comic argentino es claramente parte del comic europeo. Mas alla de europeos publicando en argentina y argentinos trabajando en europa, el comic argentino es por su estetica, arte y contenido es europeo. De alguna manera desde los 90 y la desaparicion de la produccion local y la invacion de las historietas de EEUU y Japon esto se ha olvidado. Triste pero eso paso. Ticonderoga pertenece a ese estilo europeo.

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